¿Comillas o cursiva? Cuándo corresponde cada una

Seguramente te hayas hecho esta pregunta más de una vez a la hora de escribir un texto: «¿Corresponde usar comillas o cursiva?» Estas dos herramientas que nos proporcionan los procesadores de texto tienen usos específicos, y muchas veces es difícil saber cuál usar.

En este artículo vamos a ver en qué casos corresponde usar cursiva y en cuáles comillas con muchos ejemplos para que no te queden dudas. 

Cuándo corresponde usar comillas o cursiva

¿Por qué hay tanta confusión con respecto a estas dos herramientas? Porque, la verdad sea dicha, tienen usos parecidos. Si te interesa profundizar en cada una de ellas, podés ver este artículo en nuestro blog sobre cómo usar las comillas o este sobre la letra cursiva

En líneas generales, las comillas y la cursiva (o itálica) se usan para resaltar palabras o frases en un texto. En muchos casos, se pueden usar indistintamente, pero no es así siempre. Veamos qué corresponde en cada caso. 

Hagamos una pausa: si necesitás corregir un texto y no preocuparte por estas cosas, ¡contactanos

Citas textuales con comillas

Según el Diccionario panhispánico de dudas de la RAE, las citas textuales (cuando dentro de un texto, generalmente académico, citamos palabras de otro autor) se señalan con comillas. Además, hay un orden para el uso de estas comillas, en el caso de tener que usar más de una.

Primero debemos poner las comillas españolas (« »), después las comillas inglesas (“ ”) y, por último, las simples (‘ ’). Por ejemplo: 

  • El autor dice: «Generalmente, cuando decimos “necesito un tiempo para ‘mí’” estamos queriendo decir otra cosa». 

Hay una excepción para esto, que es cuando la cita tiene más de 40 palabras; en ese caso, no corresponden las comillas. Podés leer más sobre esto en nuestro artículo sobre cómo citar con normas APA

Entonces, las citas textuales no van en cursiva, en ningún caso. 

Discurso directo entre comillas

Existen dos situaciones en las cuales podemos requerir la recuperación del discurso directo. En ficción, cuando hacemos hablar a los personajes, y en no ficción cuando retomamos el discurso oral de alguien. 

En cualquier caso, la manera correcta de recuperar el discurso directo es utilizar comillas. También podemos optar, en textos de ficción, por usar rayas de diálogo

Veamos algunos ejemplos: 

  • El presidente declaró: “Tomaremos cartas en el asunto”. 
  • Muy preocupado, Pablo preguntó: “¿Hasta cuándo se quedará la tía?”. 

Destacar o resaltar palabras ¿comillas o cursiva?

Si necesitamos destacar o resaltar palabras, en algunos casos corresponde usar cursiva, en otros comillas y en otros es indistinto. Veamos caso por caso. 

Extranjerismos en cursiva

Los extranjerismos (palabras tomadas de otro idioma) se escriben siempre en cursiva, con excepción de aquellos que ya están incorporados en el léxico. Por ejemplo: 

  • Tendremos que actualizar el software.
  • Eso lo veremos a posteriori.
  • La cantante que me gusta es mezzosoprano.
  • El Titanic chocó contra un iceberg.
  • Tengo que buscar esa información en el campus.

En el caso de no poder usar la letra cursiva, los extranjerismos pueden escribirse entre comillas, aunque no es la opción más recomendada. 

Metalenguaje (hablar de las palabras)

Cuando queremos hablar de un término por su valor lingüístico (es decir, nos referimos a la palabra y no a lo que representa), podemos usar comillas o cursiva. Por ejemplo: 

  • Ya no se usa la tilde en “solo”.
  • Cuando decimos amor, ¿a qué nos referimos? 

Uso irónico, erróneo o vulgar de las palabras 

En el caso de que necesitemos usar una palabra de manera particular (irónicamente, o con cualquier otro sentido que no sea el de la palabra en sí) podemos usar comillas o cursiva. También se usan para escribir palabras mal escritas o expresiones vulgares. Por ejemplo: 

  • Me dijo que estaba “trabajando”.
  • Le tengo miedo a los murciégalos.
  • Lo invité a mi “bulín” (“bulín” es una palabra del lunfardo que significa ‘departamento de soltero’).

Definiciones entre comillas

Para definir una palabra usamos las comillas simples. Por ejemplo: 

  • La palabra “biología” proviene del griego bio (‘vida’) y logía (‘estudio’).

Títulos ¿comillas o cursiva?

Llegamos a uno de los puntos álgidos de la cuestión: los títulos. Hay muchas dudas al respecto, y es lógico, porque es difícil recordar cuándo corresponde qué cosa. Según la guía de estilo de Fundéu, cuando mencionamos el título de una obra entera (es decir, un libro, una película, una obra de teatro, un disco o una pintura) usamos cursiva. Pero cuando hablamos de un fragmento de una publicación (ya sea un artículo, un capítulo, un poema) usamos comillas. 

 Veamos algunos ejemplos: 

  • “El jardín de los senderos que se bifurcan” es un cuento de Ficciones
  • La mejor canción de The Wall es “Don’t leave me now”.
  • Mi cuadro favorito es La persistencia de la memoria.
  • El mejor poema de Idea Vilariño es “Todo es muy simple”.
  • Mi sobrino quiere que lo lleve a ver Frozen.

También se utiliza la cursiva para hablar del nombre de un diario o revista: Muy Interesante, La Voz del Interior. Como habrás notado, hay una diferencia con cómo se escriben los títulos de obras. En el caso de las publicaciones periódicas, todas las palabras significativas del título van con mayúscula inicial, mientras que las obras solo llevan mayúscula en la primera palabra. 

Apodos

Es recomendable resaltar los apodos cuando reemplazan al nombre o cuando van entre el nombre y el apellido. Se pueden resaltar con comillas o con cursiva. Por ejemplo: 

  • Sergio Kun Agüero
  • “Che” Guevara

Conclusión

En resumen, si bien es fácil confundirse entre los usos de la comilla y la cursiva, esperamos que con estos ejemplos te haya quedado más claro. Si todavía te quedan algunas dudas, ¡escribinos! 

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