La influencia del español en el inglés: 5 ejemplos fascinantes

Hablar sobre la influencia del inglés de Estados Unidos en idiomas como el español es moneda corriente. Desde anglicismos como delivery o chat hasta calcos como “comida rápida”, parece que el imperialismo lingüístico está hasta en la sopa. Lo que mucha gente no sabe es que la globalización funciona para ambos lados: el español ha dejado una fuerte marca en el inglés, con palabras usadas todos los días por los yanquis.

Sigue leyendo para conocer qué son los hispanismos y cinco ejemplos de palabras inglesas que vienen del español.

Hispanismo: definición

Si viajas a Estados Unidos, notarás que la comida mexicana es un tesoro nacional. Si se te antoja un burrito o una enchilada, solo es cuestión de pedir en uno de los 8.239 Taco Bells presentes en todos los estados del país. Bueno, palabras como “taco”, “tortilla” y “salsa” son ejemplos de hispanismos. 

Los hispanismos son básicamente palabras o frases derivadas de la influencia española incorporadas al idioma inglés. Como ocurre con cualquier préstamo lingüístico, su incorporación está estrechamente relacionada con el contacto entre sociedades: cuando dos comunidades conviven, comercian, migran o comparten un mismo territorio, también intercambian palabras.

En el caso del inglés estadounidense, este contacto tiene una larga historia. El español ya se hablaba en amplias zonas de lo que hoy es Estados Unidos antes de la expansión anglófona hacia el oeste, especialmente en territorios como Florida, Texas, California y Nuevo México. Más tarde, la convivencia entre poblaciones angloparlantes, mexicanas y otras comunidades hispanohablantes favoreció el intercambio lingüístico, sobre todo para nombrar animales, alimentos, paisajes, objetos y prácticas culturales que los nuevos hablantes encontraban en esos territorios. Por eso no es casualidad que muchos hispanismos del inglés estén relacionados con la comida, la ganadería o la vida en el suroeste estadounidense.

El Oxford English Dictionary reconoce más de 1.900 hispanismos en su listado oficial, algunos de los cuales se escriben exactamente igual:

  • chocolate
  • mosquito
  • siesta
  • macho
  • guerrilla
  • salsa
  • sombrero
  • plaza
  • patio
  • coyote
  • tango

Si tiramos del hilo, veremos que muchos de estos hispanismos son, en realidad, indigenismos. Estas palabras provienen de alguna de las lenguas originarias del continente americano que fueron incorporadas por los españoles durante la conquista. Por ejemplo, el hispanismo taco en inglés proviene principalmente del náhuatl tlahco, que significa “mitad” o “en el medio” (referencia al modo de comer esta comida). Una vez que el español absorbió estos términos, el contacto con el inglés los extendió por el territorio (y por los paladares de la gente). 

Lo mismo ocurre con los arabismos, palabras que fueron integradas desde el idioma árabe, ya sea el árabe clásico o alguno de sus dialectos. Este tipo de préstamos lingüísticos tuvo lugar con la conquista musulmana de la península ibérica en la zona de Andalucía (antes denominada Al-Ándalus). Un ejemplo es la palabra inglesa alfalfa: usando el español como puente, proviene del árabe hispánico al-fáṣfaṣ[a] (a su vez derivada del árabe clásico fiṣfiṣah), que significa “forraje fresco” o “el mejor forraje”.

Calcos del español: ejemplos en el inglés cotidiano

  1. Alligator

Estos reptiles suelen denominarse “caimanes” en español, aunque técnicamente pertenecen a familias distintas. Durante el siglo XVI, los primeros exploradores españoles de Florida decidieron utilizar este término para referirse a estos animales. Lo que no muchos saben es que alligator es una deformación del español “el lagarto” en una sola palabra. Primero, los hablantes de inglés “corrompieron” el nombre a allagarta, y después pasaron a alligator

2 datos de color: 

  1. El aguacate (o palta, como decimos en el Cono Sur), solía llamarse alligator pear (“pera caimán”) en inglés.
  2. La frase “See you later, alligator” viene de una canción de 1956 de Bill Haley & His Comets.
  3. Barbeque

Así como para los argentinos el asado lo es todo, los yanquis tienen su propia versión: barbeque, junto con su famosa salsa homónima. Su origen se remonta a los taínos, un pueblo originario del Caribe (el primero con el que se encuentra Cristóbal Colón). La palabra deriva del término barabicu, “carne cocida sobre andamios de madera”. Este método de cocción tiene origen en el México prehispánico, donde se cavaba un hoyo y se encendía un fuego para calentar piedras, y por encima se colocaba una estructura para ahumar los alimentos, envueltos en hojas de plátano.

El uso más temprano de barbecue en inglés es de 1697, escrito por el explorador y bucanero William Dampier.

  1. Buckaroo

Si no conoces esta palabra, el diccionario de Cambridge la define como “una persona, especialmente en el oeste de Estados Unidos, cuyo trabajo es cuidar ganado”. Estamos hablando de los típicos cowboys del viejo oeste, esos de los westerns que tanto amamos. Pero el buckaroo no es cualquier cowboy: es una subcultura específica ubicada en la Gran Cuenca estadounidense (Great Basin), con un linaje, un equipo y un estilo de montar a caballo distintos.

Pero algo que probablemente no sabías es que buckaroo es una pronunciación anglicizada de “vaquero”, los hábiles pastores de vacas españoles y mexicanos que se establecieron originalmente en California y el suroeste. El Oxford English Dictionary registra la primera aparición del término en 1852. Cardelle. Si bien hoy las fronteras políticas separan EE. UU. de México, las barreras lingüísticas eran y son hoy más bien difusas. 

Así que ya lo sabes: ¡los vaqueros son latinos!

  1. Ten-gallon hat

Siguiendo con los vaqueros (pues, ¿por qué no?), seguro tienes presente su característico sombrero gigante de ala curva y una copa muy alta. Así como el nombre de Perú fue un malentendido lingüístico entre los exploradores españoles y los pueblos originarios, en ten-gallon hat tenemos otro caso donde exploradores malinterpretaron una palabra extranjera. 

Se especula que su nombre proviene de la palabra española “galón”, que significa trenza. Sin embargo, otros sugieren que la expresión española “tan galán” podría haber influido en el término. A decir verdad, el comentario no es de extrañar: ¡los vaqueros se ven muy elegantes con esos sombreros!

  1. Cockroach

“La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar… porque le faltan, porque no tiene, ¡las dos patitas de atrás!”. ¿Quién no ha cantado esta canción alguna vez? Aunque este insecto pueda resultarnos repugnante (incluso terrorífico, sobre todo cuando empieza a volar), ha servido para darle origen a la palabra inglesa cockroach. El nombre aparece por primera vez en español a mediados del siglo XVI, derivado de “cuca”, la oruga de la que nacen algunas mariposas, y el sufijo despectivo -acho/a (visible en palabras como “mamarracho”). Un siglo después, el término pasó al inglés como una combinación de vocablos preexistentes: cock (“gallo”) y roach (un tipo de pez de agua dulce). 

Otros diccionarios etimológicos marcan una posible conexión con la palabra utilizada por los mayas, k’uruch, k’uuluch o k’úuruch.

¿Conoces otras palabras del español que hayan pasado al inglés? Déjanos un comentario.

Deja un comentario