Es común que los autores tengan reservas a la hora de enviar su libro a editoriales. Después de todo, estas rechazan muchas más propuestas de las que aceptan. Sin embargo, es una opción que nunca debe descartarse por completo: que una editorial trabaje en tu libro mejorará significativamente su calidad y te permitirá acceder a un esquema de difusión consolidado. Si bien esto puede no ocurrir de la noche a la mañana, formar parte del catálogo de una editorial también te brindará cierto prestigio.
Para mejorar las oportunidades de llamar la atención de una editorial, debes seleccionar a aquellas que publiquen el tipo de libro en el que estás trabajando: ficción, ensayo, académico, etcétera. Además, debes preparar una propuesta editorial personalizada, que resalte las cualidades del libro y que demuestre por qué sería una buena adición al catálogo de la editorial. Por eso mismo, en Palabra ofrecemos un servicio dedicado exclusivamente al desarrollo de una propuesta editorial convincente y al envío de manuscritos a editoriales.
A continuación, veremos algunos de los errores típicos que se cometen cuando se envía libros a editoriales y por qué debemos evitarlos. ¡Comencemos!
1 – No preparar una propuesta editorial convincente
El primer error que suelen cometer los autores a la hora de contactarse con una editorial es suponer que esta pasará directamente a leer el manuscrito. Como dijimos, las editoriales reciben cientos de propuestas por año, por lo que no pueden dedicarles toda su atención a cada una. Por eso, lo estándar en el sector es que el manuscrito llegue a la editorial con una propuesta que describa:
- el tipo de obra del que se trata
- en qué género se inscribe
- cuáles son sus características y atributos
- a qué público se dirige
- una sinopsis de su contenido.
La propuesta debe incluir todos los datos correspondientes a la obra: el título y el subtítulo, un índice de los capítulos y partes del libro, una muestra de escritura y una biografía breve del autor relacionada con su carrera profesional o académica (preferentemente de su relación con las letras, la escritura o un campo académico o profesional determinado). Para hacer una propuesta más atractiva, también podemos destacar las cualidades comerciales con un plan de venta y promoción de la obra.
2 – No considerar las pautas de presentación de originales
Insistimos: las editoriales reciben toneladas de material. Por eso, tienen pautas de presentación de originales para que los autores y agentes literarios puedan preparar sus propuestas de acuerdo a los criterios de formato que la editorial elige en función del proceso de evaluación de manuscritos. No respetar estas pautas a la hora de preparar la propuesta editorial es un grave error, ya que la editorial puede descartarla por este único motivo.
Las pautas de presentación de originales pueden incluir:
- La extensión del archivo a enviar
- El tratamiento de elementos complementarios al texto, como tablas, gráficos, imágenes
- La configuración de la página y el formato: tamaño de la tipografía, márgenes, fuente, justificación, entre otros.
Averiguar cuáles son las pautas de presentación de originales no es difícil; hoy la mayoría de las editoriales las publican en sus sitios web. Por lo general, en esta sección también señalan si están recibiendo originales o no, por lo que es algo que debemos corroborar antes de siquiera comenzar a preparar la propuesta.
3 – No enviar tu libro a editoriales pequeñas e independientes
En relación con el punto anterior, otro error muy común que cometen los autores es solo enviar su manuscrito a editoriales de envergadura, ya sea por falta de conocimiento del sector o la creencia de que publicar con editoriales grandes es la mejor opción. Sin embargo, las editoriales pequeñas e independientes son muchas y mucho más accesibles. En países como España, México o Argentina, estas participan de circuitos de venta muy amplios, así como en ferias y eventos del sector.
Es importante recordar que los calendarios editoriales suelen ser de dos años y que, durante los períodos en que estos están cerrados, las editoriales no aceptan manuscritos ni propuestas. Por eso, es importante consultar en los sitios web o comunicarse con la editorial para confirmar que están aceptando propuestas. También hay que recordar que las editoriales, ya sean grandes, pequeñas o independientes, tardan entre tres meses y un año en responder a los autores.
4 – No estudiar a las editoriales a las que enviarás tu libro
Las editoriales rechazan mucho más de lo que aceptan, justamente porque tienen una idea clara sobre qué tipo de libros funcionan en su catálogo. Y rechazan mucho más de lo que aceptan porque reciben muchas propuestas de libros que no cumplen con este criterio. Por eso, es necesario estudiar previamente las editoriales para verificar que estarán interesadas en tu libro, para luego comunicarles de forma eficaz por qué.
A la hora de redactar una propuesta editorial, es importante destacar lo antes posible por qué tu libro funcionará en su catálogo y a qué tipo de libro ya publicado por la editorial se asemeja el tuyo. Recién entonces, la editorial estará dispuesta a leer el manuscrito y evaluar su calidad y pertinencia. Por supuesto, hay que ser honestos y no afirmar que el libro funciona en un catálogo solo para que la editorial lea el manuscrito y luego, por más bueno que sea el libro, se entere de que se trata de un género que no publican.
5 – Elegir una editorial con mala distribución y promoción
Si bien hablamos de la importancia de enviar tu libro a editoriales, es importante tener en cuenta que las editoriales son negocios: estas tienen modelos de negocio, canales de distribución, planes de marketing y diferentes niveles de presencia en las redes. Si eliges una editorial con un tratamiento deficiente en estas áreas, tu libro no llegará a su lector y se perderá en un catálogo sin difusión.
Vuelve a ser importante el estudio previo de las editoriales y su presencia en librerías, sus campañas de marketing online, los eventos que realizan para lanzar libros o presentar a sus autores, entre otros indicios de la forma en que manejan la distribución y promoción de las obras. Un buen primer acercamiento que cualquiera puede realizar para conocer el rendimiento de una editorial en estas áreas es estudiar sus redes sociales, ya que este medio suele concentrar gran parte de sus esfuerzos de promoción y comunicación.
Conclusión
Publicar con una editorial es el sueño de muchos autores y vale la pena intentarlo. Uno de los agentes literarios más importantes de habla hispana, Guillermo Schavelzon, afirma que la preparación meticulosa de la propuesta editorial es clave para evitar el rechazo editorial. Esto incluye todo el trabajo previo necesario para conocer cómo leen los manuscritos las editoriales, qué están buscando en un determinado momento y cuál es la editorial en la que se tienen mejores oportunidades.
Justamente por eso, en Palabra contamos con un servicio de envío de manuscritos a editoriales que incluye la búsqueda de editoriales a las que les pueda interesar tu libro y la redacción de una propuesta editorial convincente. Si te interesa, ¡escríbenos para saber más!
