A todos los que escribimos eventualmente nos toca enfrentar la falta de inspiración, el terror de la página en blanco y, en el peor de los casos, el bloqueo de escritor. Este es un padecimiento similar a la falta de inspiración, pero que puede prolongarse indefinidamente (como le ocurrió a la escritora norteamericana Fran Lebowitz, quien hizo del bloqueo de escritor parte de su personalidad).
Hay muchas maneras de reactivar la inspiración, desde distraerse con tareas rutinarias hasta hacer ejercicios de escritura para destrabar la creatividad. Todas estas técnicas ya las desarrollamos en nuestro artículo sobre cómo superar un bloqueo de escritor, por lo que hoy vamos a concentrarnos en algo distinto: el cine.
Ver películas sobre autores y sobre la escritura puede servir de inspiración para superar ese bloqueo persistente. Sin más, aquí hay una lista de 5 películas que dan ganas de escribir, ¡bon appétit!

La flor de mi secreto (1995)
Este peliculón de Almodóvar sigue los dramas de Leo Macías, una escritora que publica novela rosa bajo el pseudónimo de Amanda Gris. El problema que mueve la trama es que ahora odia profundamente el género que la hizo exitosa. La protagonista se siente miserable en una relación distante y fría, en la que ama a su marido y no quiere dejarlo (como tampoco quiere dejar de usar las botas que le lastiman los pies). La salvación, por supuesto, viene de la mano de la escritura, un nuevo interés romántico que le propone trabajar en un suplemento de cultura.
Esta obra semiautobiográfica de Almodóvar se considera parte de la utopía de la Transición Española —esto es, la transformación posmoderna de España—. Como tal, pone sobre la mesa el conflicto de la literatura como prisión del éxito comercial y las ventas. Definitivamente es una obra que despierta las ganas de escribir.
Está en Netflix y en Prime.

El ciudadano ilustre (2016)
Daniel Mantovani, un argentino extremadamente cínico y bastante snob, vivió toda su vida adulta en Europa. La historia comienza cuando gana el Nobel de Literatura por una carrera prolífica inspirada principalmente en las vivencias de su juventud en Argentina. Acto seguido, recibe una invitación de su pueblo natal, Salas, en la provincia de Buenos Aires, para convertirse en “Ciudadano Ilustre”. Y si ya era extremadamente cínico y snob entre la alcurnia de los escritores y los reyes de Suecia, más lo es ahora entre los vecinos del pueblo donde creció.
De los directores Gastón Duprat y Mariano Cohn, esta película desarrolla la relación entre la ficción literaria y la experiencia, la deuda que la primera tiene para con la segunda. Se cuestiona el lugar de la literatura en la sociedad y la posición que ocupa el autor como figura, al tiempo que se cuestionan sus motivaciones y el efecto que la literatura tiene en la propia realidad.
Está en Disney+, Prime y Max.

American Fiction (2023)
Monk quiere escribir de todo menos sobre su experiencia de ser negro, pero ve que sus colegas logran el éxito que él no tiene al ahondar en los lugares comunes de la disparidad y la discriminación racial en Estados Unidos. Frente a eso, decide escribir, a modo de broma, un manuscrito en la estereotipada voz de un criminal que encarna todo lo que la gente asume que un hombre negro tiene que ser. Lo hace para demostrar un punto y le sale bien: a los editores les encanta el material y logra un éxito inmediato.
Esta obra de Cord Jefferson no solo analiza y descompone los estereotipos típicos de la industria del entretenimiento, sino que además es divertidísima e inteligente por donde se la mire. Además, tiene bastante de “meta” en su núcleo. Su protagonista es un escritor respetado y serio, sin éxito comercial, que decide escribir, bajo un seudónimo, un libro “negro”, plagado de todos los estereotipos comercialmente rentables de los negros: violencia, gueto y pobreza. La película, sin embargo, presenta a personajes negros de clase media cuyos conflictos no tienen que ver necesariamente con ser negros en Estados Unidos.
Está en Prime.

Adaptation (2002)
No hay otra palabra para definir esta película que no sea «meta». Es la historia escrita por Charlie Kaufman sobre Charlie Kaufman en el proceso de escribir el guion de esta misma película. Cuando le encargan adaptar para la pantalla el libro de no ficción El ladrón de orquídeas, el afamado guionista se mete en un berenjenal del que solo sabe salir atravesando su propia psique (e inventando un hermano gemelo en el proceso). El final lo es todo.
Esta película, dirigida por Spike Jonze, es tan “meta” que lo es incluso para nosotros en el contexto de este artículo: el conflicto del protagonista es el bloqueo de escritor. Kauffman se enfrenta a la falta de inspiración al intentar transformar un libro en un guion cinematográfico, al mismo tiempo que intenta romper los límites del género. No tiene desperdicio y vemos a Nicolas Cage en una de sus mejores actuaciones.
Swimming Pool (2003)
Sarah Morton es una exitosa escritora de novelas policiales. Cuando viaja a una aislada casita en el sur de Francia para dedicarse a su próximo libro, la interrumpe la llegada de Julie, la hija de su editor. Y, con ella, un crimen que la hace sentir dentro de una de sus novelas. De hecho, se observa al proceso creativo como motor del argumento, el cual se va construyendo a medida que se profundiza en las reflexiones sobre ese mismo proceso creativo que busca reproducir.
Una vez más, vemos el juego entre la realidad y la ficción y la frontera que las separa. François Ozon vuelve el género sobre sí mismo para sacar a relucir la influencia que el género policial tiene sobre la autora y en su forma de percibir la realidad que se nos presenta a nosotros, a través de la propia intervención de la pluma de la autora.
Conclusión
La falta de inspiración es una condición pasajera que, si no se trata debidamente, puede devenir en bloqueo de escritor. Las películas de esta lista no solo abordan esta condición, sino que además elaboran sobre sus efectos a partir de la ficción. Así, además de ayudarnos a recuperar la creatividad, pueden ser un reflejo de lo que nos pasa cuando estamos atravesando un momento sin inspiración.

