¿Sabías que hubo un tiempo en que se escribía sin espacios ni signos entre palabras? ¡Y además se leía en voz alta! Estos y muchos otros cambios fueron sufriendo los signos de puntuación a lo largo de la historia.
En el primer episodio de nuestro podcast, recomendamos y discutimos Signos de civilización. Cómo la puntuación cambió la historia, de Bard Borch Michalsen, publicado por ediciones Godot.
Si te interesa la escritura y la historia de los signos de puntuación, ¡este episodio es para vos! Escuchalo acá 👇
¿Cuál es el origen de la puntuación?
El sociólogo alemán Norbert Elias señala que la civilización tiene un carácter inacabado, sucesivo, en el que ciertas pautas civilizatorias en distintos periodos de la historia producen cambios sociales en un proceso interminable. Se puede pensar entonces que el origen de los signos de puntuación pertenece a esta categoría de pautas civilizatorias.
Bard Borch Michalsen escribe Signos de civilización. Cómo la puntuación cambió la historia, el primero de sus libros sobre lenguaje y cultura en ser traducido al español. Michalsen nació y creció en Noruega, en 1958, y fue vicerrector y profesor asociado en la Universidad Ártica. Su libro es una obra de divulgación que puede ser leída por cualquier entusiasta del lenguaje o la historia sin tener conocimientos en la materia, por lo que es una lectura muy amena. El autor nos ofrece un recorrido sobre cómo la puntuación a través de la historia acompaña (o abandona) al desarrollo civilizatorio.
Pero entonces, ¿cuál es el origen de la puntuación?
Lo encontramos hace unos 2200 años, en Alejandría, capital intelectual del mundo antiguo (de donde provienen los grandes éxitos textuales de Occidente). Previamente, los textos seguían el método scriptio continua, sin dejar espacios entre palabras. Aristófanes de Bizancio (257-180 a. C.), bibliotecario de Alejandría, fue quien primero desarrolló la puntuación como sistema. Por supuesto, era un sistema rudimentario que consistía en puntos circulares que servían como indicadores de separación.
Más adelante, con el Imperio romano, se volvió a la scripto continua. Fue recién durante el Renacimiento italiano que se utilizó por primera vez la coma moderna como la conocemos (y el punto y coma), gracias a los esfuerzos del primer editor moderno, el veneciano Aldo Manuzio (1449-1515).
Si te interesa leer más sobre cómo emplear los signos de puntuación, te dejamos algunas guías de Palabra que pueden ayudarte:
