Durante 2023, unas nueve millones de personas escucharon audiolibros en España, alrededor del 19% de su población. Las proyecciones de Audible, el sello de producción de audiolibros de Amazon, indican que un tercio de los españoles piensan escuchar más libros en este formato en el próximo año. Además, señala que la ciencia ficción, la fantasía, el thriller y la novela histórica son los géneros favoritos. A nivel global, el sitio Statista estima que 410 millones de personas escucharon audiolibros en 2023.
Por todo ello, crear un audiolibro online es una gran idea. Es una tarea relativamente sencilla y económicamente accesible. Ya escribimos sobre cómo hacer un audiolibro, pero hoy veremos los errores más comunes al producir, grabar y editar audiolibros.
1 – No invertir en una narración profesional
La creación de un audiolibro de buena calidad depende en gran medida de la narración. La voz narradora no solo debe leer el libro, sino que debe interpretarlo. Esto implica representar la voz y la emoción de los personajes, los acentos, las pausas y el tono necesario. Es necesario realizar variaciones, saber hacer silencio y tener, por supuesto, una buena dicción. Todo ello podemos trabajarlo mejor si contratamos a un narrador profesional, porque este además contará con los equipos necesarios para asegurar la calidad de la grabación.
También es posible crear un audiolibro con IA en sitios como Vocality, una herramienta que permite clonar la voz de locutores profesionales (con su permiso) para la narración de tu libro. También existen plataformas de producción de audiolibros como Audiobook Creation Exchange (ACX), de Amazon, en la cual también podemos publicarlo. Esta última también permite trabajar con un locutor registrado en la plataforma con el que podemos discutir el pago y que nos acompañará durante todo el proceso de producción. Finalmente, es posible grabar el libro por cuenta propia. En otro artículo, te dejamos algunos consejos sobre cómo hacerlo.
2 – No cuidar la calidad del audio
La calidad del audio es tan importante como la narración. Desde el punto de vista de la grabación, debemos contar con un equipo de calidad (si no trabajamos con un narrador profesional): auriculares, micrófono, software de grabación y edición. Es necesario un espacio libre de ruidos y sonidos ambiente, preferentemente acustizado para que no se produzcan ecos ni reverberaciones. Asimismo, es necesario ajustar los decibeles y la frecuencia del sonido para que no haya distorsiones en el audio:
- Al grabar la voz de una persona, los picos deberían encontrarse entre los -12 dB y -6 dB. En la mezcla final el nivel de salida debe rondar los -3 dB para evitar la distorsión.
- Para grabar se utiliza la frecuencia estándar de 44.1 kHz o 48 kHz que garantiza la nitidez de la voz.
Lo ideal, si vamos a grabarlo por nuestra cuenta, es alquilar un estudio en el que todos estos problemas, se supone, estarán resueltos. En caso contrario, hay muchos tutoriales sobre cómo aislar acústicamente los ambientes de los que disponemos. Si vivimos en zonas céntricas o junto a rutas o autopistas, quizás podemos pedir a conocidos que vivan en zonas de menor aglomeración que nos permitan grabar en su casa.
3 – No cuidar la edición y masterización
Un tercer error habitual es una edición y masterización deficiente del audio del audiolibro. Este proceso se hace en programas de producción audiovisual como Adobe Audition, Audacity o Reaper, y busca:
- Eliminar errores de grabación (pausas largas, pronunciación, ruidos, etc.).
- Mantener la consistencia del volumen y los niveles del audio a lo largo de la narración.
- Brindar claridad y limpieza mediante técnicas como la reducción de ruido de fondo y la ecualización.
- Equilibrar los elementos sonoros del audio y mantener la uniformidad de la mezcla.
Si bien hay consejos que podemos seguir para editar y masterizar nuestro propio audiolibro, lo cierto es que este trabajo exige, para asegurar la calidad del producto final, conocer conceptos como frecuencia, amplitud y dinámica del sonido. Sin embargo, es crucial tener experiencia en cómo funciona el procesamiento de audio.
4 – No preparar el texto para la lectura
Un error común es no pensar en la lectura, ya sea que lo grabemos nosotros o un narrador profesional. Esto puede producir demoras y problemas a la hora de grabar, alargando el proceso. En ambos casos, quien vaya a narrar el libro debe familiarizarse previamente con él. Asimismo, es importante intervenir el texto con marcas, glosas y especificaciones para agilizar la lectura:
- Realizar anotaciones y marcas de énfasis con efectos tipográficos (negrita, cursiva, subrayado).
- Señalar en qué partes cambia el tono y el ritmo; pausas reflexivas, tono alegre, sorpresa o exaltación, etc.
- Señalar, en los diálogos, cuándo efectivamente está hablando un personaje y cuándo otro para que no haya confusiones.
- Señalar cuáles son los pasajes más difíciles o que requieren más trabajo con las sensaciones (suspenso, tensión, sospecha, terror…).
Si bien ya existen herramientas para crear un audiolibro desde un PDF, como Speechify, que permiten hacer este proceso de forma semiautomática con IA, estas todavía no pueden competir con la calidad de una interpretación humana y un trabajo de edición cuidado.
5 – No ensayar antes de grabar
Finalmente, este es un error que se relaciona con el anterior y tiene que ver con la preparación. Grabar un audiolibro no es simplemente leer el libro en un micrófono, ya hemos hecho énfasis en este punto. Por eso, debemos ensayar previamente. No necesariamente tenemos que ensayar el libro en su totalidad, ya que esto puede llevar mucho tiempo. Pero sí es posible identificar cuáles serán las partes más complejas o significativas, y establecer cómo deberán ser tratadas dichas partes.
Ensayar antes de grabar entonces permitirá:
- Aportar fluidez y naturalidad en la lectura, evitando así errores durante la grabación.
- Encontrar el ritmo adecuado en la lectura para que no sea ni demasiado rápida o demasiado lenta.
- Familiarizarse con términos difíciles de pronunciar y palabras en otro idioma.
- Identificar cuándo hacer pausas, ya sea para tomar aire o porque lo demanda el texto.
Una ventaja de ensayar antes de grabar que tendrá un impacto significativo en la experiencia de lectura es definir la voz de cada personaje y mantener su consistencia a lo largo del libro. Una caracterización clara y bien definida de los personajes cuando se trata de un audiolibro es algo que solo puede hacerse ensayando previamente.
Conclusión
Hasta aquí, los errores más comunes a la hora de crear un audiolibro. Tenerlos en cuenta es una gran forma de prepararse y saber qué esperar. Otra opción es recurrir a aplicaciones de narración con IA como Vocality, que permiten clonar tu voz o la de narradores profesionales para tu audiolibro.
Si crees que dejamos un error importante afuera o tienes dudas sobre alguno de ellos, ¡puedes dejarnos un comentario! Y si necesitas ayuda con tu audiolibro, en Palabra ofrecemos un servicio de producción de audiolibros que quizás te interese. ¡Escríbenos!
