Links y anchors: cómo usarlos para mejorar tu redacción SEO

La web es como un gran cerebro. Miles de millones de conexiones neuronales transmiten datos y se comunican constantemente para organizar la información y producir conocimiento de manera colectiva.

En la web, estas conexiones se llaman enlaces o links, y se utilizan para navegar y vincular los distintos sitios, portales y aplicaciones de una forma —más o menos— coherente, tanto para el usuario como para los motores de búsqueda. Por eso, una estrategia de marketing digital exitosa requiere de una buena estrategia SEO (de contenidos optimizados para motores de búsqueda). Esta última, a su vez, requiere de una buena estrategia de enlazado (linkbuilding) para tener mayores oportunidades de aparecer primero los resultados de búsqueda (los llamados SERP).

Por eso, hoy vamos a hablar de los links y de los anchors. Veremos qué son, para qué sirven y cómo puedes utilizarlos para mejorar tu redacción SEO.

¿Qué son los links y para qué sirven?

La web tiene dos niveles de lectura. Está el que utilizamos los usuarios para leer y navegar la información disponible en nuestro lenguaje natural (idealmente en nuestro idioma), y el otro nivel que utilizan los navegadores y computadoras para organizar, clasificar y vincular la información.

Los links son una abreviatura del término inglés hiperlink (hipervínculo). Refieren a una remisión unidireccional de un documento electrónico a otro. Son la base de la estructura de la World Wide Web. El link como lo conocemos fue creado por el estadounidense Ted Nelson en 1965, y permite enlazar distintos sitios, páginas y recursos entre sí, gracias al lenguaje HTML, para facilitar la navegación web.

Estos son el andamio de ese segundo nivel de lectura del que hablamos más arriba. En cambio, en el primer caso, se encuentran los anchors (‘anclas’) a los que los enlaces se vinculan. Estos últimos son palabras, expresiones y frases que le permiten saber a los usuarios el contenido del enlace a seguir.

Por eso, para crear una buena estrategia SEO tenemos que combinar ambos niveles. Por un lado, para ofrecer un contenido de calidad a los usuarios de nuestro sitio, y, por el otro, para que Google pueda identificar la información y lograr que los usuarios la encuentren cuando realicen una consulta en su buscador —o en cualquier otro—.

Ahora bien, Google y los otros motores de búsqueda, técnicamente, no pueden “leer” la información. Solo pueden identificarla, clasificarla y devolverla a los usuarios procesada según los órdenes de relevancia para el tipo de consulta realizada. Por eso, depende de nosotros hacer que esta información responda en mayor o menor medida a los parámetros de búsqueda.

¿Qué tipos de links hay?

En un mundo cada vez más digitalizado, los hipertextos permiten navegar la web y vincular distintas fuentes de información. Estas últimas pueden ser diarios digitales, artículos y papers científicos, sitios y repositorios institucionales de universidades, gobiernos y bibliotecas. Pero también pueden ser blogs, redes sociales y sitios comerciales.

Elegir el tipo de link a incluir en nuestro sitio exige evaluar la información en función de dos criterios:

  • Por un lado, el de la validez de la información (en sentido periodístico) y si esta proviene de fuentes autorizadas, con reputación, especializadas en el tema. No es lo mismo utilizar (y linkear) a un blog de cocina que a un informe de la Organización Mundial de la Salud. Independientemente de si esta última puede o no cometer un error en sus informes, la institución es una autoridad en la materia.
  • Por otro lado, el de la relevancia y autoridad de los enlaces que vamos a incluir, factores que van a influir en el posicionamiento SEO. Google mide y clasifica los sitios a partir de la calidad del contenido, la antigüedad de la página y el número de enlaces entrantes y salientes (entre otras cosas). Si incluímos este tipo de enlaces, la autoridad de nuestro propio sitio será mayor.

El primer criterio sirve para asegurar la calidad y validez del contenido ofrecido a los usuarios de nuestro sitio, vinculandolo a información verificada y relevante de sitios autorizados. El segundo sirve para alimentar el algoritmo y mejorar nuestra posición en los resultados de búsqueda.

Otra categoría de enlaces son los entrantes, los salientes y los internos:

  • Entrantes. Son los enlaces que llevan de otros sitios web al nuestro. Mientras más enlaces entrantes tenga nuestro sitio, más relevante y útil será considerado nuestro contenido por los motores de búsqueda.
  • Salientes. Son los enlaces que llevan de nuestro sitio a otros externos, y funcionan de forma inversa. Aumentan la relevancia del sitio externo y su posición en los resultados de búsqueda de los usuarios.
  • Internos. Son enlaces que vinculan distintas páginas dentro de nuestro propio sitio. Estos facilitan la navegación y mejoran la experiencia del usuario que visita nuestro sitio, además de contribuir al posicionamiento y el rastreo por parte de los motores de búsqueda.

Una segunda categoría de enlaces son los DoFollow y NoFollow, que se señalan en el atributo HTML del código. La principal diferencia entre los dos es que indican al motor de búsqueda si deben seguir el enlace o no:

  • DoFollow. Estos enlaces no tienen ningún atributo especial, es la forma por defecto que toma cualquier enlace en lenguaje HTML e indica al buscador que puede seguir dicho enlace. Por ejemplo, si queremos enlazar a el diario El País con un enlace DoFollow, tendremos la siguiente etiqueta HTML que se genera por defecto una vez que insertamos el vínculo al ancla “El País”:

<a href=»https://elpais.com/»>El Pais</a>

  • NoFollow. Estos enlaces incluyen un atributo “rel”, el cual indica al buscador que no debe molestarse por seguir un link (ni por pasar influencia o autoridad al sitio de ese link). Esto sirve para racionalizar el uso de links en nuestro sitio y solo hacer visibles, para Google, a los más importantes. De esta manera, evitamos que los buscadores sigan el enlace a sitios de contenido no verificado, de pago o dudoso. 

Así, evitamos que el buscador nos penalice, en los resultados de búsqueda, por complicarles la vida. Siguiendo el ejemplo de la etiqueta HTML de “El País”, convertimos el enlace DoFollow en NoFollow agregando el atributo rel=»nofollow»:

<a href=»https://elpais.com» rel=»nofollow»>El País</a>

¿Cómo usar los links para crear una estrategia de linkbuilding?

Existen dos maneras de hacer linkbuilding para nuestra estrategia SEO: el enlazado interno (interlinking) y el enlazado externo (external linking). Veamos en qué consiste cada una.

¿Qué es el interlinking o enlazado interno?

El enlazado interno implica vincular nuestro contenido con el resto de los contenidos dentro de nuestro propio sitio. Así, si tenemos un blog de geología y redactamos un artículo sobre un determinado mineral, podemos enlazar a este otros artículos que hablen de los otros minerales. No utiliza ni los enlaces entrantes ni salientes mencionados en el apartado anterior, ya que el usuario nunca abandona nuestro sitio, simplemente lo navega.

Esta estrategia no solo permite que los usuarios de nuestro sitio continúen leyendo sobre el tema y navegando de forma orgánica nuestros contenidos, sino que también permite que los buscadores puedan comprender la estructura de nuestro sitio, encontrar e indexar las distintas páginas, y mejorar nuestro posicionamiento en los resultados, ya que el enlazado interno transmite autoridad. Por el mismo motivo, no hay que abusar de este recurso, ya que Google puede penalizarnos por ello.

¿Qué es el external linking o enlazado externo?

La estrategia de enlazado externo sirve para dar autoridad y calidad a tu contenido al referirlo a fuentes de información verificadas. El enlazado externo emplea enlaces salientes que llevan a otros sitios, y estos pueden ser, a su vez, enlaces DoFollow o NoFollow. Estos enlaces nos ayudan a posicionarnos, ya que permiten que Google comprenda cómo se relaciona nuestro contenido con otros sitios.

Una estrategia eficaz de ensalzado externo puede ayudarnos de dos maneras. En primer lugar, aporta valor a nuestro contenido y eleva la imagen de nuestra marca a ojos del usuario. En segundo lugar, contribuye a la autoridad del sitio al que lleva el enlace, lo que a su vez mejorará nuestra posición a ojos del buscador (siempre y cuando no abusemos de los enlaces DoFollow).

Anchors: ¿qué son y para qué sirven?

Los anchors o anchor text son las palabras, expresiones y frases que utilizamos como ancla (traducción literal de anchor) para nuestros links. Son esas frases en color (como las que acabamos de incluir) en las que podemos hacer clic para ser dirigidos a una página dentro o fuera de nuestro sitio. Una vez que insertamos un enlace en un anchor, se crea una etiqueta HTML DoFollow y la expresión se vuelve azul y se subraya.

Por ejemplo, si quisiéramos sugerirte nuestro artículo sobre 7 claves para escribir un buen artículo SEO (lo cual sí queremos), podríamos elegir el título del artículo como anchor (lo cual acabamos de hacer) o elegir otro, como por ejemplo “Cómo escribir un buen artículo SEO”. El texto ancla debe ofrecer una idea clara y concisa de lo que vamos a encontrar.

En el posicionamiento SEO, suelen utilizarse las palabras clave o keywords para los textos anclas. Las palabras clave son aquellos términos, expresiones y frases que indican el contenido de la consulta que hacen los usuarios en los buscadores. Si están buscando “información sobre zapatos, “cómo se hacen los zapatos” o “dónde comprar zapatos baratos en Barcelona”, la palabra clave en los tres ejemplos claramente es “zapatos”. Sin embargo, cada una de las frases responde a un tipo específico de consulta diferente.

¿Qué tipos de anchors existen?

La mayoría de los especialistas en SEO reconocen los siguientes tipos de anchors según el tipo de texto utilizado y su sentido:

  • Anchors genéricos. Son aquellos que no tienen contenido propio y que solo sirven para indicar que hay un enlace que seguir. Por ejemplo, “Haga clic aquí”, “Siga el enlace”, “Siga leyendo aquí”. Este tipo de anchor no es recomendable en el cuerpo del texto y, si se abusa de él, puede ser visto como spam por los motores de búsqueda.
  • Anchors de marca. Son de índole comercial y utilizan el nombre de una marca solo o en una frase para indicar su contenido. Como los usuarios suelen buscar marcas de productos con intención de compra, estos pueden ser de gran ayuda. Por ejemplo, “último modelo de Adidas”, “zapatillas Adidas”.
  • Anchors desnudos. Este tipo de anchor consiste en utilizar la misma dirección URL del enlace. Por ejemplo, “sigue el enlace a https://elpais.com para obtener mayor información”. Por lo general, no se emplea en el cuerpo del texto, sino en la sección de información de contacto o en los márgenes de los sitios.
  • Anchors de marca + palabra clave. Este es una combinación del nombre de una marca con la palabra clave que define la intención de búsqueda del usuario. Permite relacionar un determinado tema con una marca o servicio de dicha industria. Suenan naturales y además aumentan la relevancia de nuestro sitio. Por ejemplo, “servicios editoriales en Palabra”.
  • Anchors con imágenes. Este tipo de anchors son útiles para el motor de búsqueda de imágenes en relación con un tema determinado. Sin embargo, no es la imagen, en sentido estricto, el ancla del enlace. Debe incluirse una etiqueta ALT que describa el contenido de la imagen, y esta etiqueta ALT será el anchor. Un ejemplo de etiqueta ALT como anchor es:

<a href=»http://imagen.com»> <imgsrc = ”http://imagen.com/descripcion-de-imagen.jpg” alt = ”alt as anchor text” /> </a>

¿Cómo optimizar los anchors para SEO?

Ahora bien, elegir el texto del anchor para nuestro link, ya sea interno o externo, no es una cuestión menor. Este influirá en la lectura del texto, en la organización de la información y en el posicionamiento SEO. Es uno de los principales factores que Google analiza para identificar de qué se trata el contenido de la página y cómo se relaciona con otros contenidos y sitios. De esta forma, el buscador “comprenderá” el significado y tema gracias al anchor elegido.

Por eso, para elegir un anchor text adecuado, podemos utilizar palabras clave en función de las intenciones de búsqueda de los usuarios a los que queremos alcanzar. Pero este no es el único criterio para elegir un anchor text para tu link. Veamos entonces cuáles son las principales claves para la redacción optimizada de los anchors.

1. Integrar el anchor al texto

El primer y principal consejo para redactar anchors tiene que ver con la naturalidad. La expresión debe surgir con naturalidad en el cuerpo del texto, pensando en el usuario y la lectura. Tiene que tener sentido, contar con sus distintos componentes sintácticos, como artículos, preposiciones y concordancia de género y número.

Además, la aparición del anchor no debe ser forzada. Un buen consejo es ver si el anchor tiene sentido por sí solo dentro del texto si quitamos su enlace. Este tiene que poder leerse perfectamente. Por ejemplo:

“Los fundamentos del dominio público fueron asentados en el Convenio de Berna, celebrado en 1886. Básicamente, establece que los herederos del autor tienen derecho de propiedad sobre sus obras un mínimo de 50 años después de su muerte.”

Si quitamos el enlace del anchor, podemos comprender perfectamente el contenido del texto. Además, con el enlace, describe por qué puede ser de utilidad para el usuario el seguir ese enlace.

2. Cuidar la concordancia del anchor

Existen tres formas de concordancia para una determinada palabra clave en función de la intención de búsqueda del usuario:

  • Concordancia amplia. Este tipo de anchors responden a una intención de búsqueda de una determinada palabra clave. Por ejemplo, si usamos la palabra “zapatos”, tendremos un mayor alcance, pero nuestro contenido será menos relevante. 
  • Concordancia parcial. En este caso, la palabra clave se incluye en una frase que explica el propósito de la consulta. Por ejemplo, si usamos “dónde reparar zapatos”, sacrificamos alcance para responder a una consulta más acotada y así ganamos relevancia en los resultados de búsqueda.
  • Concordancia exacta. Finalmente, la concordancia exacta es la que responde exactamente a una intención de búsqueda. Suelen ser frases de entre 7 y 10 palabras, y son muy específicas. Estas responden casi exactamente a un tipo de consulta: por ejemplo, “dónde comprar zapatos baratos en Barcelona”. Con este tipo de concordancia tendremos muy poco alcance, pero nuestro contenido será muy relevante para quienes realicen esa consulta específica.

3. Distribuir los anchors en la página

Como dijimos, no hay que saturar el texto. Lo ideal es limitarse a tres o cuatro enlaces internos en el cuerpo del texto, siempre y cuando sean relevantes y no estén forzados. Puede haber más enlaces en el sitio por fuera del cuerpo del texto. Descubrir cuántos enlaces debería contener tu sitio depende de la industria y el uso de otros sitios similares.

4. No sobreoptimizar los anchors

Si bien utilizar palabras clave para nuestros anchors es una buena manera de optimizar nuestro contenido para buscadores, tampoco hay que abusar de este recurso. No es necesario que todas las palabras claves sean usadas como anchors o que se repitan. La relación enlace-anchor debe ser orgánica: esto es, tiene que responder al contenido que vamos a encontrar en ese enlace.

Por eso, si no hay una relación directa entre su contenido y la palabra clave, no hay que confundir al algoritmo. En caso contrario, este nos penalizará por la confusión.

5. Cuidar el texto que rodea al anchor

El texto debe orientarse a la lectura por parte del usuario. Esto ayuda a los motores de búsqueda a indexar el contenido. Por este motivo, el texto antes y después del anchor debe ser informativo y guiar la lectura. Un anchor no puede surgir de la nada cuando se encuentra en el cuerpo del texto ni tampoco debería, idealmente, abrir o cerrar un párrafo.

Conclusión

Saber incluir links y redactar anchors que respondan a las consultas de los usuarios es una competencia indispensable dentro del marketing digital. Crear una estrategia eficaz de linkbuilding es una de las mejores formas de adquirir visibilidad y afianzar la posición de nuestra marca en un mercado digital cada vez más globalizado y competitivo.

Si todo esto te parece demasiado complejo o no te sobra el tiempo, en Palabra contamos con servicios de redacción SEO para optimizar tus contenidos y mejorar tu posición en los resultados de búsqueda. ¡Escríbenos para descubrir cómo lograrlo!

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