La autobiografía es un género que nos permite conocer las vivencias y experiencias que marcaron la vida de una persona, ya sea por las características de estas vivencias o por su importancia en la cultura. Sin embargo, durante los últimos años ha proliferado un nuevo tipo de relato autobiográfico que se preocupa menos por lo verídico y lo documental de las vivencias, y más por la narración de lo vívido: este es la autoficción (también llamada ficción inspirada en la propia vida y literatura del Yo), un ejemplo de relato autobiográfico en el que se toman hechos reales de la vida del autor para elaborar una historia de ficción.
Hoy veremos qué es una autobiografía con ejemplos, qué es una autoficción con ejemplos y cuál es la diferencia entre ambos géneros.
¿Qué es una autobiografía?
Comencemos por el principio: la autobiografía es un género de no ficción que nace en su forma moderna a finales del siglo XVIII, en Alemania, con algunos textos del escritor, historiador y filósofo Friedrich Schlegel. El término proviene de las palabras griegas auto, bios y graphos (‘por sí mismo’, ‘vida’ y ‘escribir’, respectivamente) y refiere a la historia “real” de la misma persona que escribe (mientras que en la biografía esta historia es contada por otra persona).
Si bien ya existían ejemplos de autobiografías anteriores, es durante el siglo XVIII que la autobiografía comienza a adquirir sus características modernas y proliferan las primeras obras de este tipo. En este punto, el recién formado género se caracteriza por responder de manera fehaciente a los hechos objetivos e históricos que marcaron la vida de la persona que escribe. Con el tiempo, sin embargo, esta fidelidad a los hechos fue reemplazada por una aproximación menos rigurosa de la realidad, admitiendo cada vez más subjetividad y licencias narrativas hasta su consolidación como género a mediados del siglo XIX.
Ahora bien, ¿qué es exactamente una autobiografía? Según Manuel Alberca, académico de la Universidad de Málaga, es una narración de nuestra propia existencia, escrita por nosotros mismos. El hilo conductor y el recorte histórico que se realiza, porque no pueden entrar todos los hechos vividos por el autor, corresponde a las experiencias y vivencias que más definieron su vida, que tienen una relación directa entre sí o que ocurrieron durante un mismo periodo. Así, el autor de una autobiografía se compromete a respetar un mínimo de veracidad, ya que el lector espera conocer hechos verídicos y experiencias reales, sin importar (tanto) cómo se los narre.
Autobiografías: ejemplos famosos
Existen muchos ejemplos de autobiografías famosas que podemos citar. En la actualidad, incluso, es muy común que personajes célebres de la cultura y la política lancen autobiografías escritas por un escritor fantasma.
A continuación, mencionaremos ocho de las obras más famosas del género.
- Las confesiones, de San Agustín, es una de las primeras obras autobiográficas de la historia. Consta de una serie de siete libros escritos entre los años 397 y 398 por San Agustín de Hipona sobre su propia vida.
- El Diario de Ana Frank es una recopilación de los diarios íntimos que relatan las vivencias de la autora, una adolescente judía perseguida durante la ocupación nazi de Paises Bajos, entre el 12 de junio de 1942 y el 1 de agosto de 1944.
- Mi vida, de León Trotski, es la autobiografía oficial del revolucionario ruso durante los históricos sucesos de 1917 y su posterior exilio.
- El diario de Virginia Woolf es una selección del diario íntimo de la autora, que ofrece una mirada a su proceso creativo, sus inseguridades y sus luchas personales.
- Memorias, de Pablo Neruda, es una recopilación de los recuerdos del poeta chileno que abarca desde su infancia hasta sus experiencias como diplomático y escritor.
- Autobiografía, de Agatha Christie, cuenta la infancia de la autora británica, los amores y desamores que marcaron su adolescencia, sus matrimonios y comienzos como escritora.
- Vivir para contarla, de Gabriel García Márquez, narra la infancia y juventud del autor y construye el imaginario sobre el que luego se desarrollarán sus historias más célebres. Así, se convierte en una especie de guía de lectura de la obra del autor.
- El diario de la princesa, de Carrie Fisher, es una recopilación de los diarios grabados por la actriz y comediante durante el rodaje Star Wars: una nueva esperanza, cuando tenía solo diecinueve años de edad.
¿Qué es la autoficción?
La autoficción es un género que ha adquirido mucha popularidad durante los últimos años, tanto en la literatura como en el cine. La autoficción se caracteriza por utilizar hechos, experiencias y vivencias del autor, pero a partir de un narrador ficticio que no necesariamente es el propio autor. Incluso en sus paratextos (título, contratapa y textos de solapa) se marca esta diferencia entre narrador y autor. Como tal, se lo considera un género de ficción.
El término fue empleado por primera vez en la contraportada de la novela Hijos (Fils), del escritor francés Serge Doubrovsky, en 1977. En esta novela se anticipa una definición bastante acertada del término: “ficción de acontecimientos estrictamente reales”. Según el autor, la autoficción se ubicaría en un límite impreciso entre novela y autobiografía.
Sin embargo, la autoficción no nace en los años setenta: los autores han usado desde siempre aspectos de su propia vida como fuente de inspiración para su producción literaria, ya que toda ficción tiene, en mayor o menor medida, un componente autobiográfico en su interior. Esto se comprueba en muchas obras y autores: Montagne, Balzac, Kafka, Joyce, Borges o Nabokov, entre otros.
La escritora francesa Annie Ernaux, quien ganó el Premio Nobel en 2022, es una exponente a regañadientes del género: la autora prefiere hablar de “autobiografía impersonal”, de “autosociobiografía” o incluso de “escritura de la vida”. Con esto, Ernaux hace referencia a una dimensión colectiva en la autoficción: un conjunto de relatos individuales que busca revelar una dimensión colectiva en experiencias que bien pueden ser sociales.
En concreto, la autoficción carece todavía de una definición estable. Se la ubica entre la autobiografía y la novela, pero, como oscila entre ambos polos, no es posible definir en qué medida pertenece a cada uno. Entonces, este género exige una negociación continua con el lector, quien debe moverse entre el carácter ficcional y fáctico de lo narrado en un ejercicio de cuestionamiento permanente.
Autoficción: ejemplos famosos
Con la entrega del Premio Nobel de Literatura a Annie Ernaux, se cumplieron 45 años desde que Serge Doubrovsky acuñó el término autoficción en 1977. A continuación dejamos una lista de algunas de las autoficciones más célebres, comenzando por la de Doubrovsky y la de Ernaux.
- Hijos, de Serge Doubrovsky, es la primera obra en utilizar el término autoficción tanto para definirse como para definir el término: “ficción de acontecimientos estrictamente reales”. La novela despliega las vivencias del autor para narrar diversos temas desde su propia subjetividad, la experimentación y la fragmentación.
- El lugar, de Annie Ernaux, es la primera obra en la que la autora abandona la ficción novelesca. Con este libro decide abordar la vida de su padre y se cuestiona la propia tarea de escribir sobre él, entre la autobiografía y la ficción de lo narrado.
- París era una fiesta, de Ernest Hemingway, es una obra que el mismo autor sugiere leer como una ficción. Recorre los años de Hemingway en París durante los veinte, un período en el que muchos escritores norteamericanos y personajes célebres de la época vivían en la Ciudad de la Luz.
- El amor en una cosa extraña, de Hebe Uhart. La autora es una asidua empleadora de la primera persona como fuente de exploración desde los años ochenta. Así, en esta obra, relata aspectos de su vida y “otras zonas de la experiencia”.
- La tía Julia y el escribidor, de Mario Vargas Llosa, es una de las primeras obras latinoamericanas en incursionar en la autoficción como tal. Es un relato que aborda la relación del autor con su tía política Julia Urquidi desde la perspectiva de un joven que trabaja en una emisora de radio.
- También esto pasará, de Milena Busquets, relata la historia de la autora a partir de la muerte de su madre, la reconocida editora y escritora Esther Tusquets. Para ello, crea un personaje ficticio que atraviesa la educación personal y cultural de la autora.
- La dimensión desconocida, de Nona Fernández, se encuentra en el límite entre el periodismo, la literatura y la autobiografía. Es una novela en la que una periodista toma la memoria y experiencias de un agente torturador de la policía secreta de Pinochet para explorar el pasado oscuro de la dictadura chilena de los setenta.
- Mis malos pensamientos, de Nina Bouraoui, es una confesión en primera persona que se inspira en las sesiones de terapia de la autora para crear un relato sobre los secretos y heridas de su infancia.
Diferencias entre autobiografía y autoficción
La autobiografía no pertenece a la ficción. Por su parte, la autoficción entra en esta categoría y transforma la narración en primera persona en la narración ficcional de un Yo ficticio. Así, la autoficción combina dos tipos de narración aparentemente opuestos: un relato autobiográfico que emplea las experiencias y vivencias del autor, pero que se desarrolla a partir de un narrador ficticio.
La autoficción simula el tipo de enunciación autobiográfica que se emplea para construir un relato verídico. La principal diferencia entre ambas formas es que en la autobiografía hay un pacto explícito con el lector, mientras que en la autoficción este pacto es ambiguo. Así, en la autoficción los enunciados carecen del peso de la realidad o se admite que pueden no responder a ella, mientras que en la autobiografía los enunciados mantienen una correspondencia entre lo narrado y lo experimentado por el autor.
Así, entre las diferencias entre autobiografía y autoficción podemos mencionar:
- en la autobiografía prima la veracidad de los hechos narrados, mientras que en la autoficción prima la verosimilitud de la narración;
- la autobiografía es un relato de la propia vida del autor con un orden cronológico más o menos claro, mientras que en la autoficción el orden de los acontecimientos no depende de nada más que de las intenciones del autor;
- la autobiografía parte de hechos reales, que son el objeto de la narración, mientras que la autoficción puede simular un “hecho real” como disparador de la ficción;
- la autobiografía establece la paridad autor-narrador, mientras que en la autoficción no hay una relación directa entre los dos (se construye un autor ficticio);
- la autobiografía se preocupa por la autenticidad de lo experimentado por el autor, mientras que en la autoficción la subjetividad interior del narrador responde a cuestiones de expresión y estilo;
- en la autobiografía, si bien podemos encontrar aspectos sociales y colectivos, se mantiene una mirada individualista del autor sobre la realidad; en cambio, en la autoficción se revela una dimensión colectiva en experiencias que bien pueden ser sociales; y
- la autobiografía tiene un propósito principalmente documental, mientras que la autoficción busca transmitir emociones, producir un determinado efecto narrativo o construir una sensibilidad que interpele al lector.
Conclusión
La autoficción es una forma de transformar la propia vida en literatura, y perderse en el camino. Con la consagración de Annie Ernaux, tras ganar el Nobel de Literatura en 2022, este género se ha convertido en un verdadero fenómeno editorial, con una proliferación de sellos editoriales que tienen cada vez más lugar en las librerías.
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