Podríamos pensar que, como el español es el idioma oficial de 21 países, traducir un libro al español y ampliar exponencialmente su cantidad de lectores es una buena idea. Y la realidad es que puede serlo, pero primero tendríamos que decidir qué variante de español vamos a utilizar para la traducción. ¿Por qué hay que elegir una? ¿No es todo el mismo idioma y listo? Sí, es el mismo idioma, pero la forma de hablarlo varía muchísimo de país a país e incluso dentro de los países.
Entonces, ¿existen infinitas variedades del español? Casi, pero en el mundo editorial se suelen usar dos: la variante de España («español culto») y la variante latinoamericana («español neutro»).
Variedades del español
Aunque España es un solo país y Latinoamérica son muchos países, se suele diferenciar solo entre estas dos variedades en el mundo editorial. ¿Por qué? Porque para Latinoamérica se crea una variedad de español inventada y construida que se suele llamar “español neutro” y para España se utiliza una versión estándar que se denomina (o denominaba) “español culto”. Y esto, a su vez, sucede porque no sería rentable encargar traducciones al español de cada variedad o traducir un libro a una variedad que solo puedan leer algunas personas.
Sin embargo, lo que sí sucede a veces es que las editoriales adquieren derechos para la distribución de la traducción de un libro solo en Latinoamérica o solo en España. En ese caso, la elección de qué español usar es mucho más fácil: dependerá del mercado en el que se distribuya.
Español latinoamericano o «neutro»
Antes que nada, es importante volver a recalcar que el denominado “español neutro” o “castellano neutro” no se habla en ningún lado, pero lo leemos y escuchamos todos los latinoamericanos y ya nos acostumbramos a él.
¿De dónde proviene? De la necesidad de la industria de crear una variedad de español que entendieran todos los latinoamericanos y que no tuviera “acento” ni marcas regionales para que los costos fueran menores. La realidad es que esto no es enteramente posible, pero sí logra su cometido hasta cierto punto.
¿Hay un solo español neutro, entonces? Sí y no. En la teoría, solo llamamos “español neutro” a una variedad. En la práctica, no existe un manual de español neutro que usen todas las personas que traducen y doblan el entretenimiento en Latinoamérica y tenga todos los términos que se deben usar. Y esto hace que no exista una sola traducción establecida para todas las palabras y que cada persona tenga en cuenta sus propios criterios: mientras que algunas personas prefieren el vocabulario que usan los hablantes mexicanos (el país con más hispanohablantes en el mundo); otros prefieren la variante que se utiliza en la mayor cantidad de países, aunque no coincida con lo que se usa en México; y otros prefieren utilizar una opción que no se usa realmente en ningún país, pero que es más descriptiva.
Por ejemplo, para traducir “sneakers”, algunos prefieren utilizar “tenis” porque es la variante que se usa en México; otros prefieren utilizar “zapatillas”, porque se usa en Argentina, Colombia, Perú y Chile; y otros prefieren decir “zapatos deportivos”, porque es una opción más descriptiva que no presenta tantos conflictos. Sin embargo, nadie lo traduciría al español neutro como “championes”, que es como los llaman en Uruguay.
Si te interesa el español neutro, te recomendamos nuestra publicación al respecto, en donde vas a poder encontrar un poco sobre su historia, sus rasgos y un glosario.
Español de españa o «culto»
A pesar de que en España hay muchos menos hispanohablantes que en Latinoamérica, en este país también existen muchísimas variedades de español. Para las traducciones, sin embargo, se suele utilizar el “español culto”.
Si alguna vez realizaste una búsqueda en Fundéu o la Real Academia Española (RAE), seguramente te cruzaste con el término “español culto” o “lengua culta”. Este término se usa para describir una variedad del español, en particular del español de España, que utilizan las personas «que se expresan con corrección y conciencia lingüística«. En otras palabras, es el español que respeta las normas sintácticas, gramáticas y fonéticas del español que establece la RAE.
Características del español de España y el neutro
Diferencias gramaticales
El español que se usa en las traducciones que se distribuyen en España se caracteriza por usar el “vosotros” en lugar de “ustedes” y, en consecuencia, conjugar todos los verbos de la segunda persona del plural con el pronombre “vosotros” (por ejemplo: “coméis”, “amáis”, “vivís”). Además, tanto en el español de España como en el neutro se usa el pronombre “tú” para la segunda persona del singular (y no “vos”).
Desde lo gramatical, también podemos destacar en ambos la preferencia por el pretérito perfecto compuesto (como “he ido”) y por el futuro simple (como “iré”) en oposición al pretérito perfecto simple (como “fui”) y la perífrasis de futuro (como “voy a ir”).
Diferencias de vocabulario
La gramática no es lo único que diferencia al español de España del español “neutro” de Latinoamérica, sino que también, y tal vez lo más relevante, es el léxico, el vocabulario.
El vocabulario que se usa en una variedad del español puede no ser comprensible o dificultar la lectura para un hablante de español de otra variedad, y las diferencias entre el español neutro y el español de España son bastante significativas, en particular en el habla cotidiana.
Para lograr el efecto deseado y ambientar una escena de forma efectiva, en la ficción es muy común utilizar palabras coloquiales. El problema con esto es que son precisamente estas palabras las que más varían y son menos comprensibles entre las variedades. Por ejemplo, en España, las palabras “pavo”, “duro” y “pasta” están relacionadas porque hacen referencia al dinero, pero no tienen relación alguna en Latinoamérica.
¿Esto quiere decir que ningún latinoamericano va a entender estas acepciones de “duro” o “pavo” en una traducción? No, por supuesto que habrá gente que lo sepa y lo entienda o pueda entenderlo en contexto, pero no es el caso de todas las personas, y esto puede llegar a provocar una lectura menos fluida o, simple y llanamente, incomprensión.
Siempre existe la posibilidad de agregar alguna famosa “nota de la traducción” o “nota del traductor”, que aclararía rápidamente el significado de la palabra para aquellas personas que desconozcan su significado. Sin embargo, la desventaja de esto sería que el libro quede repleto de estas notas y que, de nuevo, se interrumpa constantemente la lectura, que no es algo que nos gustaría que nos suceda como lectores.
Como ya mencionamos, el léxico es un tema en sí mismo en el español neutro, ya que no siempre existe una palabra establecida o término análogo para decir algo, y los traductores podemos creer que la palabra que usamos en nuestra variedad se entenderá en todos lados, pero este puede no ser el caso. Aunque personalmente prefiramos una palabra u otra, lo primordial en las traducciones en español neutro es que el término lo entienda la mayor cantidad de hispanohablantes posible.
Glosarios de español neutro
Para intentar subsanar el problema del léxico en el español neutro, han surgido diferentes glosarios, como Neutrolatino y el Glosario de español neutro del Colegio de Traductores Públicos de la Ciudad de Buenos Aires.
Desde Palabra, también creamos un glosario colaborativo iberoamericano en el que pueden contribuir hispanohablantes de todos los países (incluido España) para que hallemos en conjunto las opciones “neutras” de diferentes palabras y sepamos cómo se dicen en otros países.
Traducciones a variantes locales
El español neutro es tan usual y reconocido en Latinoamérica, que ya nos resulta extraño ver traducciones a variantes locales y, aunque sea la variedad que hablamos y escuchamos todo el día, verlo en la pantalla o leerlo en un libro hasta nos puede causar rechazo.
Por supuesto, hay diferentes grados de traducciones a variantes locales: podemos traducir solo la forma de hablar de un personaje a una variante local, podemos usar todas las formas gramaticales y de léxico locales, o podemos ir aún más allá y localizar también las referencias culturales, los nombres, todo.
El éxito del uso de una variante local en un producto dependerá del grado de localización a la variante local.
Veamos algunos ejemplos de películas.
Traducción de personajes secundarios a variantes locales
En esta escena de la película Bolt, podemos escuchar que las palomas hablan en la variante de Argentina. ¿Cómo lo notamos?
- Por el acento particular, por ejemplo, en la pronunciación de la Y y la Z en “yo a este lo conozco”
- Por el uso de palabras locales como “bocho” a pesar de que también se use “cabeza” en esta variante
- Por la conjugación, que usa la forma “vos” en vez de “tú”. Por ejemplo: “Esperá, relajate” en lugar de “Espera, relájate”.
Esta traducción tiene éxito incluso en una película para niños porque el personaje principal no utiliza esta variante, sino la variante “neutra” y las palomas solo tienen una aparición muy limitada. Además, a pesar de que los niños de otras partes del mundo no entiendan la palabra “bocho”, por contexto van a entender de qué se trata o no van a prestarle atención en este contexto particular.
Traducciones del léxico y la gramática a variantes locales
Existe también una versión de la película Chicken Little que utiliza la variante argentina de forma consistente incluso para los personajes principales. Las características de este doblaje son las siguientes:
- Usa el acento argentino, como en la pronunciación de la Y en “nunca me apoyaste”
- Usa la conjugación con la forma “vos” y no “tú”. Por ejemplo: “Seguí, seguí” en lugar de “Sigue, sigue”.
- Sin embargo, usa algunas formas gramaticales que no son tan usuales en el castellano de Argentina, como “evitar el cierre hará que te desplumes”, cuando en Argentina diríamos “evitar el cierre va a hacer que te desplumes”
- Usa algunas palabras del léxico argentino, como “soy muy chico y si además quedo pelado” en lugar de “soy muy pequeño y si además quedo calvo”.
- Sin embargo, también usa palabras como “bellota” que no es usual en Argentina, donde diríamos “nuez”.
En este caso, vemos que se usa la variante argentina como base, pero no es exactamente igual a la forma en que hablaríamos en Argentina. Y es esta mezcla de castellano argentino con español neutro la que hace que funcione bastante bien, a diferencia del próximo ejemplo.
Traducción de gramática y léxico, y localización de referencias culturales
La versión de Los Increíbles que utiliza la variedad argentina fue muy criticada. En parte, porque no estamos acostumbrados a escuchar doblajes en nuestra variedad y nos resulta extraño, pero también por las características de este doblaje:
- Usa el acento argentino, por ejemplo, en la pronunciación de la Y en “Ya es hora”.
- Usa la conjugación de “vos” en lugar de “tú”. Por ejemplo: “Si no conocés el centro”, en lugar de “Si no conoces el centro”.
- Usa el léxico argentino. Por ejemplo, habla de los “chicos” en lugar de los “niños”.
- Localiza las referencias culturales, ya que habla del “microcentro” y la calle “Corrientes”
Esta versión no tuvo tanto éxito como Disney esperaba, en parte porque los argentinos terminaron prefiriendo el doblaje neutro al que ya estábamos acostumbrados. Además, la localización de las referencias culturales en este caso no ayudó a la película porque podemos ver claramente que los suburbios donde vive la familia, e incluso la autopista por la que andan en la escena no son postales de Argentina.
Sin embargo, también podríamos ver ejemplos como Los Simpson, que está doblaba casi enteramente en la variedad de español mexicana y se la celebra por usar frases mexicanas que se han instalado en otras partes del mundo gracias a Los Simpson. Por ejemplo, en esta escena, en la que Homero dice: “Me quiero volver chango”.
¿A cuál variedad traducimos nuestro libro?
La traducción de nuestro libro dependerá siempre del público al que queramos dirigirnos, de los derechos de distribución que tengamos y en última instancia, de lo que diga la editorial. Sin embargo, si nuestra traducción es independiente o nosotros podemos tomar la decisión, valdrá la pena preguntarnos a qué variedad nos conviene traducir.
Aunque el español neutro y el español de España presentan características muy diferentes, cada uno tiene sus propias ventajas y desventajas. Aunque el español neutro se utiliza para muchísimos más países, es una realidad que los latinoamericanos están más acostumbrados a adaptarse a la variedad de español que esté disponible (no nos olvidemos de que el español neutro no es un español real), mientras que los españoles están más acostumbrados a leer, escuchar y ver películas en su propia variedad.
La realidad es que no existe una respuesta única que se pueda aplicar a todos los libros y todos los casos; si fuese así, todos los libros estarían traducidos al mismo español. Sin embargo, podemos tener en cuenta los siguiente puntos para tomar una decisión informada:
- ¿A qué público me gustaría dirigirme?
- ¿Es más probable que mis lectores sean latinoamericanos o españoles?
- Esto dependerá de la presencial de la editorial que distribuirá el libro, del público que tengamos, del público nuevo al que podamos llegar
- ¿De qué trata el libro?
- ¿Menciona a alguna persona hispanohablante? ¿Transcurre en algún país hispanohablante?
- ¿Los temas podrían resultarles más interesantes a los lectores de una u otra variedad?
- ¿Qué español imagino para mi libro? ¿Qué español me ayudaría a transmitir mi mensaje o a ambientar la historia?
- ¿A qué español están traducidos otros libros similares al mío?
Conclusión
La decisión de a qué español traducir tu libro puede ser difícil y hay muchos puntos a tener en cuenta. ¿Quién hubiera dicho que prácticamente hay que hacer un análisis de mercado? Sin embargo, además de pensarlo por tu cuenta, también podés contar con la ayuda de algún traductor o editor experimentado que pueda asesorarte.
En Palabra, realizamos traducciones tanto al español neutro latinoamericano como al español de España y a otras variedad locales, como la Argentina. Si te interesa que te ayudemos a encontrar la variedad de español adecuada para tu libro, a traducirlo o a encontrar la editorial ideal para su publicación, ¡ponete en contacto con nosotros! Nos encantaría ayudarte a que tu libro llegue al público indicado.
