Para transmitir su sentido al lector, muchas veces los textos deben señalar la relación entre los diferentes bloques de contenido (oraciones, párrafos o secciones). Aquí entran en juego los conectores textuales o discursivos, palabras y expresiones que organizan el contenido del texto, guían la lectura y permiten transmitir el sentido del texto.
Por eso, hoy vamos a ver qué es un conector, qué tipos de conectores hay, cómo funciona cada uno de ellos, y presentaremos algunos ejemplos de conectores. ¡Comencemos!
¿Qué es un conector?
Un conector es un tipo de palabra o conjunto de palabras que permiten vincular dos o más enunciados para indicar el sentido de la relación entre ellos. Son marcadores discursivos que tienen la función de fortalecer la cohesión del texto para asegurar que se pueda entender la relación entre los enunciados:
Juan se equivocó de horario, porque no había nadie cuando llegó.
Juan se equivocó de horario, así que no había nadie cuando llegó.
Juan se equivocó de horario; entonces, no había nadie cuando llegó.
Juan se equivocó de horario; dicho de otro modo, no había nadie cuando llegó.
Como podemos ver en estos ejemplos, los conectores pueden alterar significativamente el sentido de un enunciado. Esto también puede ocurrir entre párrafos o incluso entre distintas secciones de un texto, ya que indican cómo se relacionan entre ellos. Así, guían la atención del lector mientras este último recorre el texto, brindando pautas claras sobre la conexión, oposición o contraste entre los enunciados.
Los conectores textuales no ejercen una función sintáctica en el texto: esto es, no afectan a la morfología de los demás elementos de la oración ni se ven afectados por ellos. Asimismo, los conectores tienen contenido semántico y significado propio: es más, por ejemplo, ‘indica adición o suma’, independientemente de los elementos que esté conectando.
Según la Universidad de los Andes, los conectores discursivos se forman a partir de distintas categorías de palabras y tienen características que les son propias:
- Revelan relaciones lógicas entre enunciados de un mismo texto
- Pueden ser o formarse a partir de adverbios (así, además), preposiciones (sobre, a, de), interjecciones (claro, por fin), conjunciones (pero, y, o) o locuciones (sin embargo, por consiguiente)
- Suele cambiarse la entonación y una pausa los separa del resto del enunciado
- Pueden ocupar diferentes lugares en el texto: al principio, a la mitad, al final, etc.
¿Qué tipos de conectores existen?
Existen distintas clasificaciones de conectores textuales. Nosotros elegimos la del Glosario de términos gramaticales de la Real Academia Española, el cual los clasifica en tres grandes grupos que, a su vez, se dividen en subgrupos:
- Conectores argumentativos. Establecen relaciones o diferencias semánticas entre las partes del discurso:
- conectores de adición
- conectores adversativos
- conectores concesivos
- conectores consecutivos
- Conectores reformuladores. Establecen relaciones de expansión, reformulación o énfasis entre las partes del discurso.
- conectores explicativos
- conectores rectificativos
- conectores recapitulativos
- Conectores estructuradores. Establecen relaciones jerárquicas o de orden entre las partes del discurso.
- conectores de organización discursiva
- conectores de ejemplificación
- conectores digresivos
Veamos en qué consisten cada uno de estos conectores con ejemplos.
Conectores de adición
Este tipo de conectores unen un fragmento del enunciado con el fragmento siguiente lo que refuerza su orientación argumentativa. Pueden vincular dos fragmentos dentro de una misma escala argumentativa (es más, incluso) o dentro de una escala argumentativa distinta (además, más aún).
Ejemplos de conectores aditivos:
además | más aún | asimismo | es más | todavía más | análogamente | de hecho | sumado a esto | en este sentido | igualmente | de igual manera
Conectores adversativos
Establecen una relación de oposición o contraste entre un fragmento del enunciado y el siguiente para diferenciar ideas, conceptos, hechos o sucesos. Dicha relación supone una condición adversa entre ambos fragmentos, en los que la existencia de uno se interpone con la realización del otro.
Ejemplos de conectores adversativos:
pero | por contraste | sin embargo | por el contrario | no obstante | con todo | en cambio | antes bien | ahora bien
Conectores concesivos
Los conectores concesivos indican que lo dicho anteriormente no es un impedimento para lo que sigue. Por este motivo, también pueden emplearse para introducir una objeción o un grado de desacuerdo o reserva con lo anterior.
Ejemplos de conectores concesivos:
así y todo | aun así | de cualquier manera | si bien | en cualquier caso | pese a | a pesar de que | por más qué
Conectores consecutivos (causa y consecuencia)
Estos establecen una conexión directa entre dos fragmentos sucesivos y de consecuencia directa entre una idea y la que sigue.
Ejemplos de conectores consecutivos:
en consecuencia | entonces | por (lo) tanto | así pues | por consiguiente | por eso | por ello | por ende | de este modo | por este motivo | por esta razón | a causa de | debido a | con motivo de | ya que | de ahí que | en vista de
Conectores explicativos
Este tipo de conectores sirven para ampliar, expandir o añadir nueva información a lo dicho con anterioridad.
Ejemplos de conectores explicativos:
es decir | esto es | o sea | en otras palabras | a saber | dicho de otro modo | para aclarar | sumado a esto
Conectores rectificativos
Estos conectores se utilizan para corregir lo dicho anteriormente y para proponer una definición más precisa, aclarar un fragmento confuso o introducir una nueva perspectiva.
Ejemplos de conectores rectificativos:
más bien | en definitiva | mejor aún | mejor dicho | en realidad | para decirlo mejor
Conectores recapitulativos
Los conectores recapitulativos se utilizan para resumir o sintetizar información previa y suelen aparecer al final del texto, cuando se introduce una conclusión.
Ejemplos de conectores recapitulativos:
en resumen | en síntesis | en suma | en conclusión | al fin y al cabo | en definitiva | en pocas palabras | a fin de cuentas | en fin | en resumidas cuentas | resumiendo
Conectores de organización discursiva
Este tipo de conectores, también llamados estructuradores, tienen la particularidad de indicar cómo se organizan los distintos enunciados en el texto. Por lo tanto, pueden indicar inicio, continuidad o cierre. Para usarlos correctamente, deben estar acompañados por otros correlativos. Por ejemplo, si utilizamos por un lado, el lector esperará que eventualmente aparezca por el otro lado.
Ejemplos de conectores de organización discursiva:
en primer lugar, en segundo lugar, en tercer lugar, etc. | por un lado, por el otro lado | por una parte, por otra parte | primero | para comenzar, para finalizar | a continuación | mientras tanto | al mismo tiempo | paralelamente | ahora bien | en conclusión | para terminar | por último
Conectores ejemplificativos
Este tipo de conectores introducen ejemplos para lo que se dijo anteriormente.
Ejemplos de conectores ejemplificadores:
por ejemplo | esto es | así | así tenemos | específicamente | particularmente | para ilustrar | verbigracia
Conectores digresivos
Son utilizados para marcar un quiebre discursivo en la temática que se está tratando con el propósito de introducir una idea o concepto que no tiene relación directa con lo expuesto anteriormente.
Ejemplos de conectores digresivos:
por cierto | a propósito | a todo esto | dicho sea de paso | entre paréntesis | por otro lado | con respecto a | en lo que respecta a
Conclusión
Como marcadores del discurso, los conectores permiten desarrollar las ideas. Además, son indispensables para guiar la lectura y establecer relaciones cohesivas entre los distintos enunciados del texto, ya sea por añadidura, oposición, contraste, digresión u otra forma.
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